24 nov. 2008

Surfeando (Agosto 2008)

Surfeando

Lanzarote (Agosto 2008)

Lanzarote

Lanzarote es la más septentrional y oriental de las islas del archipiélago canario. Se la conoce popularmente como "la isla de los volcanes", al identificarse con el manto volcánico que se extiende a lo largo de gran parte de su superficie debido a la gran actividad volcánica de principios del siglo XVIII.

Cinco hitos geográficos marcan la morfología de Lanzarote, dotándola de una personalidad única y albergando cada uno de ellos paisajes diversos, de gran valor natural y geológico. Se trata de dos macizos montañosos de gran antigüedad, ubicados cada uno de ellos en el extremo norte y sur de la isla (Famara-Guatifay y Los Ajaches, respectivamente); dos áreas de vulcanismo más reciente, que conforman la zona de volcanes de Timanfaya,en el centro-sur, y el volcán y malpaís de La Corona, al norte; y, finalmente, una lengua de arenas de origen marino que atraviesa el centro de la isla, en el área conocida como El Jable. Estos cinco espacios, junto al conjunto de islotes del Archipiélago Chinijo, al norte de la isla, albergan la mayor parte de los encantos paisajísticos de la "isla de los volcanes".

World Cup 2008 Fuerteventura

Campeonato del mundo Kitesurf & Windsurf 2008

20 nov. 2008

CELEBRITIES

En memoria a esos momentos que dedicamos a Jhon Galiano. Saludos Kavaleros!!!

10 ago. 2008

Fuerteventura (Agosto 2008)

Fuerteventura

A parte de conocerla como la isla del "Muyayo", debemos saber que Fuerteventura se encuentra apenas a 100 km de la costa de África (cerca de la frontera entre Marruecos y el Sáhara Occidental, jejejejeje, que bonito el faro de la Entallada).Goza de un clima casi perfecto, es la isla más larga del Archipiélago.

El interior estéril y árido de la isla se asemeja mucho al de los vecinos africanos de Marruecos y el Sáhara Occidental, incluyendo las escasas lluvias, desértico paisaje rocoso y las aldeas de blancas casas (aunque la del Muyayo es amarilla).

De Fuerteventura lo más destacable son sus playas con más de 50 km de fantásticas arenas blancas y doradas. La isla ofrece zonas de prácticas de Surfing, Windsurfing y Kite Surfing, así como también la práctica de la pesca.

En definitiva, hay mucho para familias, gente joven y aficionados al deporte igualmente, también decir que los majoreros son una gente muy pero que muy hospitalaria.

(GRACIAS FAMILIA MUYAYO POR VUESTRA ACOGIDA Y POR COMO NOS HABEIS CUIDADO).

8 jun. 2008

No es la hamburguesa, niños, es el deporte

Aumentar la educación física es más eficaz para combatir la obesidad infantil que cambiar los hábitos alimenticios - Cinco horas de ejercicio a la semana servirían para frenar la pandemia

Los niños engordan no porque se hinchen a comida basura, una dieta hiperproteica, hipergrasienta e hipercalórica que hacen descender al hinchado estómago con bebidas azucaradas carbonatadas (o no sólo), sino porque no se mueven, porque con la poca educación física del colegio, la única actividad para muchos, no pueden combatir la sobredosis calórica.

La solución, pues, no es la dieta. Numerosos estudios han advertido de la poca eficacia que tienen las modificaciones nutricionales en la disminución de la obesidad a medio plazo, e incluso son cuestionadas en periodos de crecimiento crítico.

"La escasa actividad física y deportiva escolar genera, más que la mala alimentación, sobrepeso, obesidad infantil y riesgo de síndrome metabólico", dice Gerardo Villa, médico del deporte y profesor en la Universidad de León, que acaba de ser distinguido con el Premio Nacional de Investigación en medicina del deporte por un trabajo sobre el asunto. "Investigué con chavales de 11 a 13 años", dice Villa. "Los dividí entre sedentarios (los que no hacían más ejercicio semanalmente que las dos horas obligatorias de educación física), activos (cinco horas semanales) y deportistas (los que practicaban deporte federado y competían: más de siete horas semanales de actividad física). Los tres grupos comieron la misma comida del comedor escolar, que les aportaba diariamente entre 2.000 y 2.100 calorías, hipercalórica, porque supera las 1.800 calorías recomendadas. A las cuatro semanas, los que realizaron cinco horas de ejercicio físico, a la misma intensidad moderada, con un gasto energético de unas 200 calorías por sesión, mejoraron sus indicadores de presión arterial, peso, índice de masa corporal y, significativamente, redujeron la resistencia a la insulina".

Luis Arranz, profesor de gimnasia en un instituto de Salamanca, recuerda que cuando él era chaval, hace no tanto, en clase había un gordito y un gafotas, que muchas veces era el mismo. "Y, en cambio, ahora, entre mis alumnos de 14 años, hay más y más obesos", dice Arranz, que imparte educación física a alumnos de ESO en el Martínez Uribarri.

No es nada nuevo lo que cuenta Arranz. La obesidad infantil es una pandemia en el mundo desarrollado. Los colegios han desarrollado un papel clave en la provisión de ejercicio físico a jóvenes y niños, y no sólo por las clases obligatorias. Hasta hace poco, los niños iban andando o en bicicleta al colegio, y los recreos eran pura expresión de energía y juegos activos. Pero los niños van ahora en coche o en autobús -no hay tiempo para ir andando y sí miedo de dejarlos solos, o en bicicleta-, y en los recreos juegan, sentados, con la gameboy.

En Estados Unidos sólo un tercio de los desplazamientos a escuelas situadas a un kilómetro y medio (o menos) se hacen a pie o en bici, y ese porcentaje desciende al 3% cuando el colegio dista tres kilómetros o más. Los niños son más activos que los adultos, pero su grado de actividad física declina según se acercan a la adolescencia.

Según datos del Ministerio de Sanidad, un 13,9% de la población de entre 2 y 24 años sufre obesidad (su índice de masa corporal, medida que toma en cuenta peso y altura, es igual o superior al 95% del percentil que le corresponde), y un 26,3%, sobrepeso (85% del percentil).

En un informe de Pál Schmitt, eurodiputado popular y ex campeón olímpico húngaro, para el Parlamento Europeo, se señala que el número de niños que sufren obesidad o sobrepeso en Europa aumenta cada año en más de 400.000, que se suman a los tres millones de niños obesos que hay en la actualidad. Uno de cada cuatro menores padece sobrepeso en Europa. Su causa principal no es tanto una dieta rica en calorías como la falta de actividad física: los niños no comen más, se mueven menos. "Mientras la obesidad aumenta, disminuye el número de horas dedicadas a la educación física en los colegios", concluye Schmitt, quien, en sintonía con Villa, propugna más horas de educación física obligatoria.

El problema no es estético. La preocupación no es sólo la corona de grasa que adorna los abdómenes de cada vez más niños y niñas. "La obesidad es una pandemia que se asocia a diabetes mellitus tipo 2 y a síndrome metabólico o de resistencia a la insulina, el cual recientemente ha comenzado a describirse en niños obesos", explica Villa. "Este síndrome se define como un conjunto de alteraciones asociadas a un elevado riesgo de padecer enfermedad cardiovascular y diabetes. En España, su prevalencia en niños y adolescentes obesos es del 18%".

Todo lo malo empezó, quizás, hace 12.000 años.

Hace 45.000 años, el primer homo sapiens anatómicamente moderno era cazador-recolector. Fuerte, fino, fibroso, se alimentaban de la carne que cazaba el hombre y de los vegetales que recogían las mujeres. No consumía más de lo que su cuerpo le pedía: proteínas, vitaminas, poca grasa, mucho ejercicio físico. Vivía en un hermoso equilibrio fisiológico que dependía obligatoriamente del movimiento. Hace 12.000 años, sin embargo, la humanidad, por necesidad, por la sequía, por el agotamiento de la caza, por el crecimiento de la población, se embarcó en un experimento llamado agricultura, y ni el ser humano ni el planeta se han recuperado aún. La agricultura trajo consigo una explosión demográfica, déficit de proteínas y vitaminas, exceso de calorías, nuevas enfermedades y deforestación.

La altura media de la población descendió varios centímetros, perdieron músculo, ganaron grasa. Su cuerpo se resintió del duro trabajo agrícola. Los dientes se les pudrían por la deficiente alimentación. Los animales domesticados les contagiaron enfermedades desconocidas.

La discordancia entre la rutina de inactividad de la sociedad sedentaria y el movimiento de nuestros ancestros cazadores-recolectores está detrás de una gran variedad de enfermedades degenerativas crónicas que afectan al hombre contemporáneo. El homo sapiens cazador-recolector, donde quedó fijada la fisiología del ser humano, tenía un gasto energético diario de 2.889 kilocalorías (1.605 para el metabolismo en reposo, 1.285 para actividad física). Pesaba unos 57 kilos, por lo que su gasto energético en actividad física llegaba a ser de 25 kilocalorías por kilo y por día. Un oficinista del siglo XXI gasta 2.000, de las cuales sólo 306 son producto de la actividad física diaria, unas míseras 4,4 kilocalorías por kilo y por día. Para igualar el gasto de los cazadores recolectores, y calculándole un peso medio de 70 kilos, el hombre actual debería correr diariamente 12,1 kilómetros durante una hora, lo que equivale a un gasto de 888 kilocalorías.

Aunque los estilos de vida han cambiado casi inconcebiblemente desde la revolución agrícola y la más reciente revolución industrial, nuestras capacidades, limitaciones y necesidades físicas siguen siendo las mismas que las determinadas por la selección natural en nuestros ancestros de la edad de piedra. Cuanto más nos alejemos de ellas, más enfermedad y disfunción nos esperan.

En un estudio longitudinal de José Antonio Calbet en Gran Canaria, se muestra cómo los niños que practicaron deporte extraescolar durante tres horas a la semana los tres años del estudio incrementaron su masa corporal en menor medida que los que no. Todos los sujetos que participaron en el estudio comieron libremente durante los tres años que duró. Ambos grupos tenían edades, pesos, alturas e índice de masa corporal similares. También eran similares las circunferencias corporales, excepto las caderas y la cintura, mayores en los que no practicaron deporte extraescolar. Incluso en los físicamente activos, la grasa iliaca y abdominal tendía a disminuir, mientras crecía en los otros.

"Fui a una clase de gimnasia de mi hija y tocaba aprender voleibol. En toda la hora no se movió de su sitio. Las clases de educación física escolar son insuficientes en duración, frecuencia e intensidad para impedir la tendencia al sobrepeso, obesidad y resistencia a la insulina", recalca Villa. "Multiplicar por 2-3 veces tanto su frecuencia como intensidad es un factor per se efectivo para combatir la obesidad infantil y evitar el síndrome metabólico y sus riesgos cardiovasculares".

El diagnóstico lo comparte José María Odriozola, presidente de la Federación Española de Atletismo, preocupado por la escasez de vocaciones entre jóvenes que sufre su disciplina. "La mayoría de los jóvenes no sabe ni que existe este deporte, quizás porque su profesor ha dejado de dar atletismo o porque le gusta sólo dar clases teóricas, lo que es también muy frecuente", dice Odriozola. "Les sienta y les explica el reglamento del baloncesto en vez de coger un balón y tirar a canasta. Y se ha perdido el gusto por sudar. A mí de pequeño y a mis amigos nos gustaba estar todo el día corriendo, practicando todos los deportes. Acabábamos derrengados, pero era una satisfacción". "Es verdad, damos mucha teoría y poca práctica", reconoce Arranz, que pinta un panorama desolador. "Son clases poco intensas porque los chavales se quejan enseguida y los padres protestan si les exigimos. Aparte de que en mi instituto no tenemos instalaciones deportivas apenas y no hay ni espacio donde correr. La clase en teoría son 50 minutos, pero los chicos se encargan de recortarla remoloneando para llegar... Hago la clase todo lo divertida que puedo, pero la programación obliga a enseñar los fundamentos de varios deportes. "Están acostumbrados", añade Arranz, "a que nadie les exija un esfuerzo, y cuando lo hacen lo confunden con agotamiento. En cuanto les cuesta hacer algo dicen que están agotados, aunque sólo estén a 140 pulsaciones, que es el 70% de su capacidad. Y luego, al día siguiente, vienen con una nota de sus padres para que les exima de la clase porque tienen agujetas. Una hora de actividad a 120-140 pulsaciones son unas 200 calorías. Si lo hiciéramos con la intensidad lógica serían 60 más, con lo que con dos a la semana lograríamos los objetivos".

"Incrementar las horas de educación física hasta cinco a la semana es la mejor estrategia para prevenir o tratar la obesidad infantil", repite Villa. "Un enfoque sanitario médico-deportivo (control del gasto energético propio de cada actividad física deportiva) podría resultar esencial para controlar y acotar la epidemia. En este sentido se debería integrar al médico del deporte en equipos multidisciplinares de trabajo, en los que además hubiera control nutricional".

Más clases, mejores, sí, pero cómo. "El número de horas lectivas de gimnasia es complejo", dice Jaime Lissavetzky, secretario de Estado para el Deporte, dependiente del Ministerio de Educación. "España tiene mucho horario escolar. Inglés, informática, lengua... Y el concepto de maría de la educación física sigue estando ahí".

Carlos Arribas (2008), Reportaje extraido de "EL PAÍS.COM". Imagen Jesús Císcar (2008).

13 may. 2008

قسطنطنيه (Estambul-Turquía) (Abril 2008)

Estambul

Estambul: Es la única cuidad del mundo que está situada entre dos continentes, Asía y Europa. A lo largo de historia fue conocida como Bizancio, Constantinopla y Estambul. Fue la capital de dos imperios gigantes, romano-bizancio y otomano. Aunque en la actualidad es la capital de Turquía es Ankara, Estambul con más de 12 millones de habitantes es la ciudad más grande y tiene un papel central en la industria, el comercio, la cultura de Turquía.

Bizas, el jefe de los megaros cuando llegó a la punta de serrallo se acordó de lo que le habían dicho los oráculos de Delfos: la ciudad que buscaba estaría frente de los ciegos. Desde donde estaban, se veía un pueblo en la parte asiática. Ellos serán los ciegos, dijo el jefe; En lugar este sitio tan bonito, establecieron allí. Así que, siglo 7 a. de C. fue fundado Estambul.

Taksim, es el corazón de la ciudad. La calle peatonal Istiklal y alrededores tienen montones de bares, restaurantes, cafés etc. Dar un paseo, a lo largo de dos kilómetros de la calle, les servirá conocer el ambiente local.

La parte más bonita de Estambul con los palacios, chalet's y extraordinario paisaje. Bósforo es un estrecho que une el mar de Mármara con el mar Negro y por otro separa los dos continentes, Asia y Europa. El nombre significa "vado de vaca". Según la mitología griega; Zeus convierte su amante Io en una vaca para proteger de su mujer. Pero Hera se entera de lo que pasa y manda un tábano para molestarla. La vaca, escapando del tábano, se ahoga en el estrecho. El canal tiene 32 Km de longitud. Su profundidad mediana es de 60 m. En Arnavutkoy llega hasta 140 m. La parte más estrecha del Bósforo es la parte del castillo de Rumeli que tiene 700 m entre las dos orillas. La parte más ancha es Buyukdere, 3500 m. En las dos direcciones del Bósforo existen corrientes fuertes que llegan a 3-4 Km por hora. La corriente del mar Negro hacia el mar de Mármara es por la superficie, la contracorriente del Bósforo empieza en el mar de Mármara a unos 40 m de profundidad y sube hacia al mar Negro. Estas corrientes se deben a la diferencia de densidad de sales y alturas de los dos mares. Hoy en día, dos puentes colgantes unen dos continentes donde está situada la ciudad Estambul. Las aguas del Bósforo, según el acuerdo de Montreux firmado en 1936, se consideran aguas internacionales bajo control de Turquía. El paso del Bósforo es vital para poder salir a los océanos para los países de las orillas del mar Negro como Rumania, Bulgaria, Ucrania y Rusia. Los barcos comerciales pueden pasar libremente, los barcos militares o los que llevan armas son obligados tener el permiso del gobierno turco. Cada año aproximadamente pasan 38.000 barcos por el Bósforo.